22 abril, 2016
Prepara a tu gato para el baño

Bañar a los gatos por mucho tiempo encerró bastantes mitos. Muchos creían que los gatos no debían ser bañados, ya que estos felinos son muy limpios y se realizan ellos mismos su propio aseo. Pero aún así los gatos deben ser bañados. Además, son animales que necesitan cuidados especiales y mucha dedicación a la hora del […]

Female hands washing small cat with soap

Bañar a los gatos por mucho tiempo encerró bastantes mitos. Muchos creían que los gatos no debían ser bañados, ya que estos felinos son muy limpios y se realizan ellos mismos su propio aseo. Pero aún así los gatos deben ser bañados. Además, son animales que necesitan cuidados especiales y mucha dedicación a la hora del baño.

Es posible que algunos de vosotros consideréis esta idea un poco descabellada, pero los gatos, como el resto de animales, de vez en cuando necesitan un baño, sobretodo cuando se llenan de polvo o se manchan con algo. Si bien es cierto, en los gatos no resulta una tarea del todo fácil ya que existe la afirmación de que a los felinos les desagrada el agua y al forzarlos a entrar en este elemento pueden desenvainar sus afiladas garras y “regalarnos” algún que otro arañazo. Por eso es importante tener en cuenta algunos puntos.

Lo ideal es acostumbrar al gato desde pequeño al baño para que todo el proceso sea más sencillo. Eso sí, mejor esperar a que pasen los 3 primeros meses ya que bañarlos antes resultaría contraproducente para su salud. Tened en cuenta que nunca debe ser un proceso traumático y debe hacerse tranquilamente, hablando al gatito en tono suave y cariñoso, sin hacer movimientos bruscos y usando agua tibia.

Para hacer este proceso más fácil debemos intentar que el gato entre en la bañera por alguna cosa que le guste. Ponerle comida sería una buena opción. Si optamos por esta técnica debemos esperar el tiempo que haga falta hasta que veamos que entra libremente y con interés. Si son premiados con una suculenta lata como mínimo una vez a la semana, entrará en la bañera sin reparo.

Una vez conseguido, ponemos un poco de agua cuando se disponga a entrar a comer su lata. Sin forzarlo ni obligarlo a mojarse. Deberemos esperar y darle tiempo hasta que lo haga sin miedo una vez acostumbrado al agua.

Cuando el gato ya esté comiendo tranquilamente la lata en la bañera con un poco de agua lo acicalamos con un cepillo húmedo. Empezaremos por la cabeza, pero sólo lo haremos hasta que le moleste. Cuando se queje dejamos de hacerlo y lo probamos otro día un poco más.

A medida que nuestro gato se vaya sintiendo más cómodo y a gusto iremos avanzando niveles, humedeciéndole el cuerpo primero con nuestra mano, luego con la ducha, a presión baja, hasta que podamos enjabonarlo y bañarlo con total normalidad. Eso sí, os llevará un poco de tiempo y mucha paciencia pero así conseguiremos poder bañar a nuestro gato e incluso que disfrute del proceso.

Una vez lo hayamos logrado debemos seguir los siguientes pasos antes, durante y después del baño:

– Peinar al animal antes de mojarlo. Así sacamos todo el pelo muerto y evitaremos la formación de nudos.
– Usar agua tibia-caliente ya que el agua fría no les gusta nada y les causa estrés.
– Colocar una toalla en el suelo de la bañera para que no se resbale.
– Usar un champú especial para gatos. De no disponer de él podemos usar uno para bebés o neutro.
– Es recomendable colocar bolitas de algodón en los oídos para evitarle una otitis.
– Enjuagar bien al animal para eliminar todo el champú ya que si dejamos residuos podrían ingerir el producto y enfermarse o bien generar alergias.
– Para el secado usar primero una toalla y luego un secador de pelo con suavidad.

Sabemos que el baño no es algo propio que hagan los felinos pero sí podemos enseñarles, con paciencia y dedicación, a disfrutar de este momento.