24 marzo, 2016
¿Por qué los perros entierran la comida?

En más de una ocasión habremos visto a nuestro peludo amigo enterrar u ocultar algún hueso, juguete o algún otro objeto en el jardín, debajo de nuestra ropa, en el armario, debajo de los cojines del sofá o incluso entre los pliegues de su propia cama. Suele ser una escena graciosa y pintoresca porqué realmente […]

Digging dog,  thrust the head into a hole

En más de una ocasión habremos visto a nuestro peludo amigo enterrar u ocultar algún hueso, juguete o algún otro objeto en el jardín, debajo de nuestra ropa, en el armario, debajo de los cojines del sofá o incluso entre los pliegues de su propia cama. Suele ser una escena graciosa y pintoresca porqué realmente se les ve muy entregados en su propósito, pero nosotros seguro que muchas veces nos quedamos preguntándonos… ¿Por qué lo hará? ¿Tiene algún problema de conducta? ¿Es síntoma de que le pasa algo?

A veces pensamos que la obsesión de algunos perros con los huesos es porque tienen hambre y hasta llegamos a pensar que deberíamos darles más de comer. Pero, en realidad, lejos de esto, el enterrar los huesos se debe a que hace miles de años sus ancestros salvajes no tenían el lujo de que las personas los cuidasen y les proporcionasen raciones de alimentos cada día, por lo que se vieron obligados a cazar para alimentarse.

El instinto de supervivencia llevó a los perros salvajes a enterrar pequeñas porciones de alimentos que conseguían, para asegurarse que pudieran disfrutar de otra comida antes de la próxima cacería. Además, la escasez de alimentos hizo que los perros salvajes se enfrentasen en una intensa competencia entre miembros de su propia manada y otros depredadores. Por ello, ocultar o enterrar huesos sobrantes ayudaba a estos perros salvajes a proteger su botín de otros depredadores y ladrones. Sin olvidar que, en aquellos tiempos, los perros frecuentemente se enfrentaban a la escasez de alimentos que amenazaban su supervivencia. Dado que los perros salvajes nunca sabían cuándo podrían enfrentarse a otra escasez de alimentos, empezaron a acaparar, ocultar o enterrar huesos y cualquier otro exceso de alimento disponible. Para ellos este comportamiento era una estrategia de supervivencia efectiva.

Aunque los perros han sido domesticados hace miles de años y ahora reciben comidas en periodos regulares, la compulsión de ocultar o enterrar los excedentes de alimentos sigue siendo patente en muchos perros de la actualidad.

Este comportamiento está tan presente hoy en día en nuestros fieles amigos que, aunque no tengan un hueso o tierra a su disposición, llegan a “enterrar” algunos juguetes bajo mantas como una manera de reservarlos y protegerlos.

Pero no sólo eso, muchos perros de ayer y de hoy también suelen enterrar objetos o excavar porqué simplemente disfrutan de esta actividad. Los comportamientos de excavación utilizados al ocultar estos objetos pueden ser una buena fuente de entretenimiento para perros aburridos o para aquellos que necesitan liberar la energía reprimida.

Así que, si vuestro perro tiene este tipo de conductas no debéis preocuparos, no le pasa nada, es fruto de su naturaleza. Otra cosa es que lo haga muy a menudo y de manera compulsiva, por lo que sí que os recomendamos que acudáis al veterinario para despejar vuestras dudas.