4 abril, 2016
Los periquitos y el calor

  Estamos en pleno verano y el calor aprieta, pero dependiendo de la zona concreta en la que vivas, las temperaturas pueden ser excesivamente altas. Si tienes periquitos en casa debes saber que estos animales llevan mejor el frío que el calor. Ellos no sudan, así que la única forma que tienen de aliviar el […]

 

Budgerigar

Estamos en pleno verano y el calor aprieta, pero dependiendo de la zona concreta en la que vivas, las temperaturas pueden ser excesivamente altas. Si tienes periquitos en casa debes saber que estos animales llevan mejor el frío que el calor. Ellos no sudan, así que la única forma que tienen de aliviar el calor es abrir y cerrar el pico rápidamente, como cogiendo aire y separar ligeramente las alas del cuerpo.

Debemos tener la precaución de ubicar la jaula donde no reciban los rayos directos del sol, siempre han de tener sombra disponible. Y si los tenemos en interior, cuidado con que les de constantemente el sol a través de las ventanas y mucha precaución con el aire acondicionado, que no reciban el chorro de aire frío directamente, esto puede ser fatal para ellos. Lo ideal para los periquitos es una temperatura entorno a los 25/27 grados, así que si el lugar en el que los tienes habitualmente –por ejemplo el patio- va a superar los 30 grados, quítalos de ahí.

Una bañera es una buena opción, no todos los periquitos gustan del baño, pero los que sí disfrutarán mucho. El agua debe de estar templada y no más de dos centímetros de profundidad.

El pulverizador es muy recomendable. Se llena con agua templada y se rocían partes de la jaula para refrescarles el ambiente. No hay que mojar a los periquitos directamente, si ellos quieren que lo hagas perseguirán el chorro que produces, sino se mantendrán apartados y cuando pares y te vayas, se restregarán como posesos por barrotes y palos para humedecerse. Ojo, el pulverizador mejor comprarlo nuevo y no llenarlo con nada más que con agua limpia.

La lechuga es buen amigo del verano, se da a temperatura ambiente y mojada. Antes de comerla los periquitos se restregarán contra ella y una vez fresquitos, darán buena cuenta de ella. La lechuga no produce diarrea en sí misma, es el agua que contiene la que hace que las heces sean acuosas, pero es algo que se soluciona con el paso de unas pocas horas. Por tanto, no debemos preocuparnos a la primera de cambio.

A los periquitos les encanta el sonido del agua caer, así que si los tienes sueltos en casa, abrir un grifo hará que acudan y que incluso se bañen ya que, en general, les encanta el agua. Eso sí, recuerda que si un periquito no quiere ser mojado, no lo mojes. A la mayoría les gusta más restregarse contra algo húmedo que ser empapados.

La humedad también es muy importante porqué sus vías respiratorias son delicadas, así que si en esta época del año la humedad ambiental aumenta mucho en la zona donde vives –lugares costeros, sobretodo- tal vez necesites un deshumidificador en la habitación donde pongas a tu mascota.

Es importante que cuides con mucho cariño a tus periquitos en verano, pasan muchísimo calor.